martes, 23 de febrero de 2021

Mendelssohn: "Canción de Primavera"


"Si me preguntas qué tenía en mente cuando la escribí, diría: simplemente la canción tal como está. Y si tengo ciertas palabras en mente para una u otra de estas canciones, nunca querría contárselas a nadie, porque las mismas palabras nunca significan lo mismo para los demás. Sólo la canción puede decir lo mismo, puede despertar los mismos sentimientos en una persona que en otra, pero ese sentimiento no se expresa con las mismas palabras."

Así respondía Félix Mendelssohn en 1842 a un inquieto amigo que preguntaba sobre el proceso de composición de la extensa serie de piezas breves para piano conocida en conjunto como "Canciones sin palabras". 

Todo había comenzado en 1828 cuando Félix, de 19 años, envió a su hermana Fanny, de 23, una canción que no se cantaba, como regalo de cumpleaños. Una canción para piano. "Mi cumpleaños se celebró muy bien... Félix me ha regalado una 'canción sin palabras' para mi álbum". anotó Fanny en su diario. 

Con los años, Fanny, también pianista, a su vez incursionará en el género. Es la época en que todas las familias de la incipiente clase media contaba con un piano en el salón. Y los compositores escribían para ellas piezas breves, al alcance de pianistas de diversas habilidades, para solaz y entretenimiento hogareño.

Un total de 48 canciones escribió Mendelssohn en un extenso lapso de dieciséis años. Parte de la colección, que consta de 36 canciones, se publicó en seis volúmenes durante la breve vida del compositor. Dos volúmenes más, con otras 12 canciones, se publicaron después de su muerte en 1847, a los 38 años.

La más famosa de las cuatro docenas de Canciones sin Palabras es la alegre y acertadamente llamada Canción de primavera, la No 6 del volumen V, en La mayor, Op 62.
Delicados arpegios sostienen un acompañamiento de grácil sonido parecido al de un arpa, mantenidos de principio a fin de la pequeña joya.

La escuchamos en versión del pianista sudcoreano Jongdo An.