jueves, 10 de agosto de 2017

Debussy: "Reverie", para piano


Claude Debussy, el compositor francés creador de atmósferas de ensueño en el piano, no se sintió para nada halagado cuando un editor parisino, sin su autorización, decidió publicar un viejo manuscrito que había encontrado por ahí, rezagado, entre otros escritos del compositor. Y le envió una nota: "Lamento mucho su decisión de publicarlo... Lo escribí hace mucho, en un apuro, con propósitos exclusivamente comerciales." Irritado, agregó: "Es una obra sin importancia y, francamente, no creo que tenga algún valor". El autor se equivocaba. A la par que el célebre Claro de Luna, la breve pieza para piano que tituló "Reverie" es hoy uno de sus trabajos más reconocidos, por todos los públicos.


Como el manuscrito rezagado se rezagó para siempre, la única certeza irrefutable, en cuanto a fechas, es la de su publicación, por el editor intrépido, en 1890. Pero se supone compuesta, con alguna seguridad, entre los años 1880 y 1884, es decir, cuando el autor rondaba sus tempranos veinte años. Por ello, Reverie debe ser considerada con toda propiedad un hito. Representaría la primera etapa conocida en la que Debussy hace uso de un lenguaje musical "impresionista". (Sus también célebres Deux Arabesquesque podrían competir por la marca se datan entre 1888-91). Así pues, el lenguaje que con los años se constituirá en el sello personal del autor, está presente, por primera vez, en Reverie.

Reverie, para piano, L. 68
El autor nunca asignó a sus obras número de opus. En 1977, el musicólogo francés François Lesure creó el primer catálogo de obras de Debussy (modificado en 2001). De ahí, la "L" identificadora.
La pieza se inicia con un acompañamiento arpegiado que se apoya en los tiempos débiles del compás. El canto melódico, por el contrario, se deja oír, muy aplicadamente, en los tiempos fuertes, generando así una sensación de inestabilidad que se mantendrá por varios compases, como si la pieza no lograra asentarse. La mano izquierda recorre ampliamente el teclado creando armonías ricas en "suspensiones" (segundas, séptimas, novenas) aumentando así la atmósfera de ensueño.

La pieza ha sido transportada a diversos instrumentos, arreglada de mil maneras, y utilizada hasta el hartazgo en publicidad de todo tipo. Tenía razón, Debussy, cuando dijo haberla compuesto con objetivos comerciales. Lo que no sabía era que el encantamiento iba a durar más de cien años.

La versión es de una excelente pianista alemana que sube sus propias grabaciones a Youtube, identificándose solo como "Strawberrypianist".



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13 comentarios :

  1. Siento el estremecimiento de transitar desde el pasillo de los licores hasta la góndola de los detergentes y volver a la vitrina de las carnes que me hacen imaginar un bistec jugoso sobre el cual se derrite una lámina de queso mantecoso del sur y cuando desde los parlantes del super se expanden estos sones recuerdo que he olvidado la tarjeta de virtud que me permitiría ser feliz, solo por unos instantes mientras la música se pierde en mi fantasía.

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  2. Al parecer es cosa común que el creador no guste de sus obras más populares. Así como Debussy existen muchos casos similares. Tendrán sus motivos, claramente, pero creo que nosotros como oyentes también tenemos motivos de sobra para querer escucharlas una y otra vez.
    Saludos.

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  3. Hola, Anónimo: Así es. Los ejemplos se cuentan por cientos. Me hiciste recordar a Chopin y la Fantasia Impromptu, Tchaikowski y la Obertura 1812... y un larguísimo etcétera. Y como dices, nosotros nos seguimos deleitando con ellas. Saludos y muchas gracias por dejar aquí tu comentario.

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  4. Evoca de manera íntima mi soledad, mis debilidades y tristezas sin embargo de una extraña manera me motiva a vivir a pesar de saber que se encuentra el corazón deprimido

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  5. Hola, Anónimo: Franco y conmovedor comentario. Muchas gracias por dejar aquí tus impresiones, anónimo... Y bueno, que todo mejore. Y si Debussy te ayuda en eso, perfecto. Un saludo y abrazo.

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  6. Ocurrió lo mismo con el Bolero de Ravel. Peor aún, según tengo entendido dicha pieza no fue publicada sino de forma póstuma.

    Otra cosa, la música "no evoca". Sino "Te evoca". Cada quien le siente como le siente, sabrá Marx por qué motivos personales. En mi caso Reverie muy lejos de las emociones grises, me evoca una infancia feliz, como me pasa con el Op. 57 Berceuse de Chopin.

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  7. Hola, Hernán: El Bolero de Ravel es una obra "a pedido", eso sí, pero fue publicada en 1929. Ravel murió en 1937. Muchas gracias por tu comentario y consideraciones. Saludos.

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  8. En mi opinión, la paradoja entre la valoración de Debussy y la del público, se debe a que los artistas innovadores casi nunca frecuentan el gusto mayoritario de los espectadores, al estar absorbidos por su aspiración de hallar nuevas vías para el desarrollo de su arte. No es extraño, pues, que Reverie siga gustando tanto y que, sin embargo, casi nadie conozca Jeux o La plus que lente. Y lo mismo por Ravel, si comparamos el éxito del Bolero con el de Mirage o los Valses.

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    1. Hola, Sacerdote. Pero es que tienes toda la razón. Muchas gracias por tu enterado y muy acertado comentario. Saludos.

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  9. Desde niño (ya tengo 50 años) esta composición de Debussy, me evoca un mundo espiritual, pero en el sentido del silencio que hay en ese mundo ideal, sin palbras ni pensamientos solo la emoción que me hace evocar imágenes de un jardin, un sendero y un lago, detrás al fondo un castillo apenas visible por la vegetación iluminada por un sol dorado, mezclándose éste con las hojas de los arboles y arbustos florecido en un sendero luminoso que conduce al lago seren. Felicidades a todos

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    1. Hermosas palabras, Guillermo. Muchas gracias. Felicidades para ti también. Saludos.

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  10. Feliz 2022 Dago. Que sigamos disfrutando de tus regalos. Te afaedezco. Cuídate mucho la plaga aun no se retira. Pilar

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    1. Igual pa ti Pilar. Y gracias por todas tus palabras. Y sí, a cuidarse. Saludos.

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