lunes, 18 de agosto de 2014

Brahms: Concierto piano y orquesta N° 2



A punto de cumplir cuarenta años y convertido en un músico de renombre, Johannes Brahms, que no se sentía cómodo con la "guerra de los románticos" encabezada por Liszt y propulsora de la vanguardia romántica germana, decidió instalarse definitivamente en Viena, en 1872, alejado de la polémica. Después de larga búsqueda encontró en alquiler dos habitaciones en el N° 4 de la calle Karlsgasse. Mientras estuvo allí dirigió la asociación de música más importante de la ciudad y se dio tiempo para realizar giras de conciertos por Europa.

También visitó Italia, en viajes de placer. Enamorado de sus paisajes, entre 1878 y 1893 realizó nueve viajes a la península. Tras el primero de ellos, dio inicio a los bocetos de un segundo concierto para piano, veinticuatro años después del primero, obra de juventud compuesta a los 21 años. Pero muy pronto lo dejó de lado por el Concierto para violín, de 1878. El concierto para piano quedará para más tarde.

Concierto No 2 para piano y orquesta
Brahms (1833 - 1897) por la época
del estreno del Conc. N° 2
(Pintura de Ludwig Micalek)
Lo terminará tres años más tarde, en julio de 1881. Unos meses después, durante el ensayo de otro repertorio, aprovechó de tocarlo con la orquesta del pianista y director Hans von Büllow, ex yerno de Franz Liszt. El director envió la partitura a la celebridad húngara de setenta años solicitando su opinión. Liszt, generoso, respondió directamente a Brahms –quien hacía treinta años había declinado la invitación a unirse a la vanguardia romántica– en los siguientes términos:
"En una primera lectura, la obra me pareció algo gris. Pero poco a poco he venido comprendiéndola mejor. Creo que posee la elocuencia de una obra de arte destacada, en la que pensamiento y sentimiento se enlazan en noble armonía."
El estreno público se realizó en Budapest el 27 de noviembre de 1881, con éxito inmediato. Considerado uno de los dos o tres conciertos más difíciles del repertorio pianístico, Brahms obtendrá con él enormes satisfacciones en las ciudades europeas donde lo dio a conocer, casi siempre en compañía de von Büllow y su orquesta.

La versión es del brillante pianista italiano Maurizio Pollini, acompañado por la Filarmónica de Viena conducida por el también italiano Claudio Abbado, ambos jovencísimos. Abbado ya no está en este mundo. Pollini, todavía, afortunadamente.


Movimientos:
A la habitual forma tripartita, Brahms agregó un cuarto movimiento, un scherzo:
00       Allegro non troppo
17:40  Allegro appassionato (scherzo). Es el movimiento agregado a los tres típicos de la época. La razón que esgrimió Brahms fue sencillamente que el allegro era "muy simple". Y tenía razón porque sin él la encantadora calma del Andante no habría actuado de suficiente contraste con el primer movimiento.
26:40  Andante. El movimiento lo inicia el cello, protagonista de un extenso tema. Brahms lo utilizará posteriormente para construir con él una canción.
39:20  Allegretto grazioso

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jueves, 14 de agosto de 2014

Boieldieu: Concierto para arpa



Compositores menores los ha habido en todas las épocas. Los llamamos así porque su obra no ha perdurado y solo una parte ínfima de ella ha llegado hasta nosotros. Pero en su tiempo fueron destacados músicos, que lograron vivir de su oficio gracias a una buena cuota de talento y conocieron celebridad y prestigio. El francés François-Adrien Boieldieu, contemporáneo de Beethoven, fue uno de ellos.

Nacido en Ruan en 1775, a los dieciocho años escribió su primera ópera. Más tarde se especializará en "opéra comique" llegando a componer ni más ni menos que 38 óperas, ganándose el sitial de principal compositor francés de ópera del primer cuarto del siglo XIX.

François-Adrien Boieldieu
(1775 - 1834)
En 1804, se trasladó a San Petersburgo como compositor de la corte del Zar, con el compromiso de producir tres óperas al año. No cumplió con tan alta expectativa pero en los siete años que permaneció allá se las arregló para componer diez.
De regreso en París, no le fue difícil reconquistar al público parisino, pero a partir de 1823, fecha en que Gioachino Rossini se estableció allí, algo cambió en el gusto parisino y debió comenzar a lidiar con el crescendo rossiniano. Fiel a su estilo, Boieldieu escribió en respuesta su obra maestra, la Dame Blanche, con enorme éxito en Francia e incluso internacional, pues permaneció en el repertorio europeo durante décadas.

Concierto para arpa en Do mayor, op 77
El repertorio instrumental de Boieldieu es algo magro, si bien de joven escribió algunas piezas para piano. Habiendo hecho amistad con Sebastián Erard, inventor de un nuevo tipo de arpa, también escribió para este instrumento. Su concierto en do mayor es un trabajo llamativo y melodioso que mantiene hasta hoy un lugar central en el repertorio estándar.

Movimientos:
00        Allegro brillante
11:25   Largo
15:21   (atacca subitoAllegro agitato

La versión, brillante, es del arpista mexicano Baltazar Juárez, acompañado por la Orquesta Sinfónica Nacional de México, dirigida por Rafael Payare.


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lunes, 11 de agosto de 2014

Haydn enamorado: Sonata en mi bemol



Franz Joseph Haydn siempre estuvo consciente de que, físicamente, no era un Adonis. Según uno de sus biógrafos, alguna vez expresó no poder comprender cómo era que lo habían amado tantas mujeres hermosas en su vida: "no podían haber sido cautivadas por mi belleza", señaló. Con todo, su primer enamoramiento, a los 27 años, no solo no fructificó sino que tomó la senda equivocada.

Maria Anna
Mientras servía al conde Morzin, en Viena, el compositor se entusiasmó con Therese, la hija de un peluquero donde se alojaba, pero Therese no estaba hecha para el matrimonio y poco después ingresó a una orden religiosa. El padre peluquero ofreció entonces a la hermana mayor, Maria Anna. En noviembre de 1760, se casaron. Una vida entera acompañará Maria Anna a Haydn, en un matrimonio que no conoció hijos ni tampoco la felicidad.

Luigia
Profundo conocedor del personal a su servicio, el príncipe Nicolás de Esterházy comprendió a cabalidad las razones que oblicuamente esgrimió Haydn para que la mediocre cantante italiana Luigia Polzelli permaneciera en la corte pese a sus esmirriados talentos cuando Nicolás quiso despedirla en 1780. Luigia, de dieciocho años, había llegado a palacio un año antes, e iniciado poco después una relación con el maestro que duró hasta 1791, cuando la relación se agotó por sí sola.

Marianne
Al parecer, mayor interés mantuvo el maestro con la señora Maria Anna von Genzingen, nombrada Marianne en la intimidad. Esposa del médico personal del príncipe Nicolás y aventajada pianista de afición, mantuvo con Haydn una relación fundamentalmente epistolar aunque abundante, que solo terminó con su muerte repentina en 1793 a los 38 años. Haydn tenía sesenta y uno.

Sonata en mi bemol N° 59
Para Marianne von Genzingen fue escrita en 1790 la sonata para pianoforte en mi bemol, una de las más exquisitas del maestro. En carta anunciándole su dedicatoria, Haydn solicita especialmente su atención respecto del segundo movimiento:
"...pues contiene muchas cosas que analizaré para vuestra gracia cuando sea el momento. Es algo difícil pero está lleno de sentimiento."
Construida según las habituales pautas clásicas, sus tres movimientos son:
00        Allegro
08:03  Adagio e cantabile
17:28  Finale: tempo di minuet

La versión, brillante, es del destacado maestro austriaco Alfred Brendel.



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sábado, 9 de agosto de 2014

Rachmaninof: Concierto para piano N° 3 / Yuja Wang



La espléndida recepción en 1901 de su Concierto para piano N° 2, unida a los muchos méritos reunidos hasta entonces por Sergei Vasiliévich Rachmaninof como director, llevaron a que en 1904 le fuera ofrecida al pianista y compositor ruso de 29 años la dirección musical del Teatro Bolshoi de Moscú. Allí permaneció hasta 1906 cuando, debido a la tensión social que sacudía la vida rusa en todos los ámbitos, se vio obligado a dimitir tras una escalada de renuncias de un buen número de sus colaboradores, por razones políticas.

Natalia y Sergei, alrededor de 1920
Los mejores años
Eran, sin embargo, los mejores años de Sergei Vasiliévich. En 1902 había logrado finalmente contraer matrimonio con una prima, audaz ocurrencia que, entre otros escollos, supuso obtener el permiso del zar. En compañía de Natalia Alexandrovna Natina, el compositor y magnífico pianista inició tras la renuncia un largo viaje que llevó a la feliz pareja a Italia y Dresde, en espera de que los acontecimientos en Rusia se normalizaran. Luego vendrán presentaciones en Inglaterra, Alemania y Holanda. Entretanto concluyó dos óperas. En la cima de su carrera, Rachmaninof no dudaba de que el Nuevo Mundo reclamaría algún día su presencia.

Viaje a Nueva York
La residencia de verano de la familia, "Ivanovka", servía a la pareja de bucólico descanso entre giras. Ante el idílico paraje Natalia temió que el maestro, que mostraba cierta tendencia a remolonear, no trabajara lo suficiente. Al contrario, con los ojos puestos en la presentida tournée, el compositor trabajó intensamente, y cuando en 1909 fue invitado finalmente a Nueva York, Rachmaninof viajó con su tercer concierto para piano enteramente concluido. Con el autor como solista, el concierto se estrenó el 28 de noviembre de ese año, seguido de exitosas giras por Filadelfia, Chicago y Boston. En enero de 1910 Rachmaninof volvió a presentarse acompañado esta vez de la Filarmónica de Nueva York bajo la conducción de Gustav Mahler.

La partida definitiva
De regreso a la patria, los escenarios rusos se vistieron de gala cada vez que el célebre músico se presentó como intérprete del piano o conductor de la Filarmónica de Moscú. Pero el pueblo ruso se aprestaba a sacudir al mundo, y la Primera Guerra Mundial no hizo más que precipitar los acontecimientos. Sergei Rachmaninof, miembro de la burguesía rusa, vio alterado irremediablemente su modo de vida, y el 22 de diciembre de 1917, aprovechando una providencial invitación, se montó en un trineo, con esposa e hijos, en dirección a Helsinki, desde donde los Rachmaninof partirán a EEUU en octubre del año siguiente, para no regresar jamás.

Concierto para piano y orquesta N° 3 en re menor
Considerado con justicia como la más notable de sus obras para piano y orquesta, al mismo tiempo fue resistido por numerosos intérpretes debido a sus casi insalvables dificultades técnicas, así como por el público que mantenía su preferencia por el más melodioso y compacto Concierto N° 2. El mismo Rachmaninof eliminó de la obra ciertos pasajes a fin de hacerlo más "programable" en conciertos, si bien últimamente se ha vuelto a interpretar en su versión original, cuya duración bordea los 40 minutos. Su estreno tuvo lugar en Nueva York el 28 de noviembre de 1909.

Movimientos:
00:00  Allegro ma non tanto
17:30  Intermezzo: Adagio, enlaza sin pausa con el finale, en
29:02  Finale: Alla breve

La versión es de la pianista china Yuja Wang, acompañada de la Filarmónica de Viena, conducida por el director y también violinista colombiano Andrés Orozco-Estrada.



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jueves, 7 de agosto de 2014

Alkan: Estudio Op 39 N° 7



Desde su lecho de muerte, octubre de 1849, Frédéric Chopin legó a uno de sus amigos músicos el método para piano en el que había estado trabajando para que éste lo terminara. El elegido y receptor de tal legado era un pianista tres años menor que Chopin. Se llamaba Charles-Valentin Alkan, y había sido un niño prodigio extraordinario que había ingresado al Conservatorio de París a los seis años, cuando el músico polaco tenía nueve y no alcanzaba a imaginar una vida futura en París.

Charles-Valentin Alkan (1813 - 1888)
Inicios
De padre músico y nacido en 1813 en el barrio judío de París, Charles-Valentin Alkan se cansó de ganar primeros premios en el Conservatorio. El de solfeo fue el primero, a los siete años. A los once ganó el de piano, el de armonía a los catorce y a los veintiuno el de órgano. Rápidamente se hizo de un nombre en los salones parisinos como joven y talentoso pianista, uniéndose con facilidad a los círculos intelectuales en que se desenvolvían Franz Liszt, Victor Hugo, Chopin, George Sand o Délacroix. Tampoco faltaron las veladas y recitales en que se lo vio al piano junto a Liszt, o Chopin.


El aislamiento
Pero su carácter marcadamente introvertido lo llevó a alejarse del mundanal ruido a los 25 años. Los salones de París conocían así el primero de sus retiros. Durante los siguientes 35 años se presentó en público ocasionalmente, aunque siempre yendo y viniendo. Pero después de que en 1853 ofreciera dos conciertos muy celebrados, no obstante su reconocimiento y fama el músico abandonó la escena por los próximos veinte años regresando solo en 1873 para ofrecer seis Petit Concerts en los salones de la casa Erard.

Doce estudios opus 39
Poco se sabe de la actividad de Alkan durante sus periodos de reclusión, salvo que leía la Biblia y, por supuesto, que componía como un poseso. Su catálogo alcanzó los 76 números de opus, principalmente piezas para piano solo, que reclaman una técnica soberbia. Uno de sus trabajos más ambiciosos es el conjunto de Doce Estudios para piano, en todas las tonalidades menores, de 1857. Las doce piezas conforman, en este orden, una "sinfonía" (las cuatro primeras), un "concierto" (las tres siguientes), un tema con variaciones, una obertura y tres piezas independientes. Se presenta aquí el Finale del "concierto", el estudio N° 7.

La versión es del pianista holandés Bas Verheijden, registrada durante un ensayo.


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