jueves, 25 de julio de 2019

Puccini: La Boheme - "O soave fanciulla"


Menos de quince minutos le tomó a Rodolfo enamorarse de Mimí, y a Mimí enamorarse de Rodolfo. Es la magia de la ópera, el acto mágico que cierra con el bellísimo dúo con que finaliza el Acto I de La Boheme, ópera en cuatro actos con música de Giacomo Puccini, estrenada en Turín el 1 de febrero de 1896, con la dirección de Arturo Toscanini.
Por esas fechas, el autor tenía 38 años, y hacía tres había estrenado con gran éxito Manon Lescaut (1893). Más tarde vendrían Tosca (1900), Mme Butterfly (1904) y Turandot (inacabada, 1926), entre otras.

La Boheme retrata a un grupo de artistas que malviven en el Barrio Latino de París, alrededor de 1830, sacrificando sus vidas por el arte.
Gran parte de la obra es original, pero la idea básica tiene origen en la novela (o colección de viñetas, más bien) por entregas "Escenas de la vida bohemia", del escritor francés Henry Murger, publicada en un periódico a lo largo de cinco años, a mediados de siglo.

Cuatro artistas conforman el grupo de bohemios, cada uno con su inquietud intelectual propia: Rodolfo es poeta; Marcello, pintor; Colline estudia filosofía; Schaunard es músico. Habitan una buhardilla en un edificio del barrio latino. A ellos se suman la cantante Musetta, y una frágil e ingenua costurera llamada Mimí, que vive en el mismo edificio.

Giacomo Puccini (1858 - 1924)
Es un frío invierno. Después de intentar inútilmente entrar en calor, los amigos deciden salir a beber algo. Pero Rodolfo, el poeta, debe trabajar. Los acompañará más tarde. Un golpe en la puerta le interrumpe. Es una joven, quien solicita ayuda para encender nuevamente su vela, que se le ha apagado. Al irse, olvida su llave. Regresa a buscarla. Ambas velas se apagan, y aquí comienza la magia. Deben buscar la llave a oscuras. Sus manos se encuentran, y en un par de minutos se cuentan su vida entera. Rodolfo canta Che gelida manina (Qué manita más fría). Mimí se presenta, cantando Si, mi chiamano Mimi (Me llaman Mimí).

Han encontrado el amor. Ambos cantan el dueto que inicia Rodolfo con las palabras O soave fanciulla (Oh, dulce niña), confesándose el uno al otro su amor recién descubierto. Así, enamorados, se unirán al grupo de amigos. Abandonan el cuarto. Los últimos compases se cantarán fuera de escena, magníficamente.

La versión es de Mirella Freni y Luciano Pavaroti. Torino, Italia, 1996.


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4 comentarios :

  1. Belleza pieza, un clásico sin duda...Felicitaciones.

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  2. como siempre excelente y didáctico articulo, gracias.

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    1. Hola, Guido: Muchas gracias a ti por tus generosas palabras. Un saludos.

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