jueves, 23 de abril de 2020

Beethoven: Sinfonía No 2, en Re mayor


La Segunda Sinfonía de Beethoven es una de las sinfonías del maestro menos interpretadas en el mundo entero. Y bueno. Una de ellas tenía que serlo. Pero al escucharla resulta irresistiblemente seductora, hoy. Distinta habrá sido la experiencia, imaginamos, de quienes asistieron a su estreno en el maratónico concierto (lo habitual) en el Theater an der Wien, de Viena, el 5 de abril de 1803. La madrugada de aquel día, Ferdinand Ries, pupilo de Beethoven, se apareció por el departamento del maestro a las cinco de la mañana, atendiendo a su llamada. Lo encontró en cama, escribiendo las partes del trombón. Esa mañana debía ensayarse el extenso programa por primera vez. El ensayo comenzó a las ocho en punto. "Fue horrible", señala Ries.


En Heiligenstadt
La sinfonía había sido escrita entre 1801 y 1802, gran parte de ella en Heiligenstadt, cuando la sordera ya se hacía evidente, y adonde su médico le sugirió trasladarse por un tiempo para "ahorrar en oído" –la medicina de aquel tiempo. Pese las circunstancias, la obra es optimista. Refleja quizá, momentos felices en la Viena rural. Desde una ventana de su solitario retiro el maestro podía observar el Danubio, e incluso más allá. Recorría los campos y se internaba por los bosques cercanos, aunque algo "malhumorado", según describe su fiel pupilo Ries, ya nombrado, que también lo visitó allí.


El ensayo antes del estreno
El monumental programa del día de estreno contemplaba también el Concierto para piano No 3, la Sinfonía No 1 y un Oratorio (Cristo en el monte de los olivos), junto a otras piezas más breves que no llegaron a tocarse en la velada. Todo ello debía ensayarse en una mañana. Ries nos cuenta que al cabo de dos horas y media de ensayo, los músicos estaban exhaustos y bastante desmotivados:
"El príncipe Lichnowsky, que asistió al ensayo desde un principio, envió a buscar pan y mantequilla, carnes frías y vino... Invitó gustosamente a los músicos a que se sirvieran ellos mismos, lo que éstos hicieron con las dos manos... Como resultado volvió el buen ánimo y la disposición, y luego el ensayo se reanudó... El concierto comenzó a las seis en punto pero fue tan largo que algunas piezas no se tocaron."
Sinfonía Nº 2 in Re mayor Opus 36
La obra está estructurada en los cuatro movimientos habituales de una sinfonía, pero Beethoven ha reemplazado, por primera vez, el predecible "minuet" del tercer movimiento, aquél de Haydn y Mozart, por un scherzo, literalmente, una broma. Según los estudiosos, la obra es una de los últimos trabajos del llamado estilo "temprano" del maestro.
Con aproximadamente 35 minutos de duración, la obra está dedicada, cómo no, al príncipe Karl von Lichnowsky.

Movimientos:
00:00  Adagio molto - Allegro con brio
12:58  Larghetto
25:15  Scherzo: Allegro
28:35  Allegro molto

La versión es de la Filarmónica de Viena, conducida por Christian Thielemann.
El video está grabado en la sala Musikverein, de Viena.

4 comentarios :

  1. Me encantó encontrar este espacio, atractivo ya desde su presentación.
    La belleza de escucha...título que ya te predispone, a prestar atención a sus movimientos y pasajes en especial, cuyo llamado viene ya incluido con una detallada explicacion.Gracias una amante de la belleza en la música..

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    1. Hola, Elida: Me alegro de que nos encontraras. Muchas gracias a ti por tu cálido y alentador comentario. Un abrazo.

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  2. Ya son unas semanas que visito este blog y es muy placentero encontrar un lugar en donde se une la Música Clásica y además divulgación de Cultura sobre la misma. Muy buena Fórmula. Muchas gracias Dago

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    1. Hola, Jorge: Me encantó. Muchas gracias a ti por tus generosas palabras. Un abrazo y un saludo.

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